Un factor común al desarrollo de todos los diferenciales Scania es el deseo de minimizar las pérdidas por rozamiento. Siempre que haya contacto entre dientes habrá roce, y el roce desperdicia combustible. Por eso, a través de los años buscamos refinar cuidadosamente el diseño de todos los engranajes y rodamientos para alcanzar un menor consumo de combustible.
Además, la fuerza es de importancia fundamental para los diferenciales, incluso en vehículos que nunca trabajan fuera de ruta, que siempre transportan cargas ligeras y que requieren motores de menos potencia. El motivo es que el torque que pasa a lo largo de la transmisión crea altas cargas, de varias toneladas, que deberán ser soportadas por sólo dos dientes en contacto.
Por otro lado, no hay necesidad de tener más fuerza que la que su trabajo requiere. Desde el punto de vista del consumo de combustible y la carga útil, cuanto más liviano el diferencial, mejor.
Por eso Scania tiene una gama tan extensa de diferenciales, cada uno de ellos proyectado para atender a criterios operativos específicos. Desde luego, hay ejes simples y bogies, algunos con reducción simple y otros con la fuerza adicional de la reducción en los cubos.
El más liviano de todos es el eje simple diseñado para la reducción simple, usado en todos los vehículos con motores de 230 hp y 270 hp. En la otra punta de la escala tenemos un bogie con reducción en los cubos, con una capacidad de arrastre de mucho más de 150 toneladas, para vehículos dedicados a las más exigentes operaciones con cargas muy pesadas. Entre estos extremos hay un diferencial para atender a cada necesidad.
La mayoría de los ejes simples Scania tienen bloqueo de diferencial, y todos los bogies tienen diferenciales con bloqueos internos y cruzados. Y para cada eje hay amplias opciones de relaciones finales. Así, con la elección entre las opciones de eje trasero se puede perfeccionar su vehículo desde todos los puntos de vista: capacidad de carga, peso vacío, potencia bruta, tracción, performance, consumo y mantenimiento.