La denominación de cada modelo (por ejemplo, R 500) identifica el tipo de cabina (R) y la potencia del motor (500 hp). Todos los modelos están disponibles como unidades tractoras y chasis rígidos, e incluyen configuraciones de ejes para aplicaciones ruteras y fuera de ruta.
A las numerosas combinaciones de chasis, motor y cabina se suman opciones adicionales, como caja de cambio, resistencia de la estructura, altura del chasis y diversos sistemas de suspensión. Es muy fácil configurar de forma ideal el camión para el transporte de larga distancia, distribución, construcción o alguna tarea más específica (como cargas peligrosas, cargas muy pesadas, atención de emergencias, empresas de servicios públicos y otros).
Existen varios tipos de chasis y diferenciales para los distintos tipos de actividades, no importa si el vehículo está destinado a las cargas pesadas o si debe actuar en condiciones operativas difíciles.