Es inevitable que el sistema eléctrico de un camión moderno sea complejo. Sin electrónica sofisticada, no sería posible controlar los módulos de gestión del vehículo con cierta precisión. Y la precisión absoluta es vital para garantizar la conformidad con la legislación ambiental y de seguridad, para alcanzar una excelente economía y, también, para ofrecer nuevas funciones y mejorar la productividad.
Scania siempre busca reducir la complejidad. En el caso de la electrónica del vehículo, los sistemas se desarrollaron para ser lo más amigables que se pueda para el usuario.
Amigables para todos los usuarios: el conductor, el transportista, los técnicos de mantenimiento de los camiones e, incluso, los fabricantes de carrocerías que necesitan usar las tomas de fuerza de los vehículos para accionar equipos auxiliares.
A pesar de la complejidad del sistema, los circuitos eléctricos no son tan complejos. La adopción de la electrónica y el sistema de comunicación BUS CAN hacen que haya muchos menos cables y conexiones recorriendo el chasis. Eso se traduce en que la posibilidad de problemas eléctricos es bastante reducida. Además, cualquier falla que se produzca se puede localizar y reparar con mucha más rapidez y facilidad.
La confiabilidad es fundamental. La unidad de control del sistema BUS CAN de Scania y su red se diseñan para durar toda la vida útil del camión y no requieren ningún mantenimiento.
¿Y el costo para el cliente? Se estima que el efecto global sobre el consumo de combustible de todos los sistemas eléctricos en conjunto es del 1%. Mejor dicho, produce una REDUCCIÓN del 1%, y no un aumento. Piense un poco… todas esas funcionalidades extra con un costo de operación menor.