Scania trabajó en colaboración con el mundialmente famoso estudio de diseño Bertone, en Italia, y se usaron los más avanzados sistemas de diseño por computadora para crear la forma básica de la cabina de la Serie 4. Los tests en el túnel de viento se utilizaron para refinar el desempeño aerodinámico y minimizar el consumo de combustible.
Espacio aprovechado al máximo con dimensiones mínimas
El parabrisas en posición casi vertical es una innovación poco frecuente entre los fabricantes de vehículos. El beneficio de un frente en esa posición es un mayor espacio.
Aerodinamia perfeccionada con dimensiones mínimas
El bajo coeficiente aerodinámico de las cabinas Scania fue obtenido a través de varias innovaciones. En especial, se desarrolló un ancho delantero relativamente angosto y un ancho trasero mayor que la parte delantera. Esa cuña, de perfil suave, tiene el efecto de reducir el área frontal de la cabina. La forma de cuña también hace circular el aire alrededor de la cabina cuando es alcanzada por vientos laterales fuertes (una condición mucho más común que los vientos frontales).
La eficiencia aerodinámica fue elevada aún más a través de curvas de radio abierto (antes que ángulos agudos) y deflectores de aire estratégicamente ubicados. El resultado final fue una cabina capaz de ‘sentir’ su paso a través del aire, en lugar de forzarlo. El aire no es simplemente desviado, su flujo es “guiado” alrededor de la cabina. Eso es extremadamente eficiente para minimizar la resistencia del viento frontal y reducir la turbulencia en los costados, sobre el techo y bajo el piso.
El resultado es un ahorro de combustible, sobre todo en vehículos que mantienen velocidades crucero elevadas durante largas distancias.